La disposición de la Vivienda.
Las viviendas en los suburbios son una utopÃa del aislamiento. Antiguamente vivir en el campo significaba tener una bolsa de terreno de gran superficie que protegÃa a la casa de campo de las presiones externas. La distancia nos aislaba del ruido y nos aportaba intimidad. Por el contrario hoy en dÃa tendemos a pensar que una casa a las afueras de la ciudad, dentro de un suburbio periférico es la opción más clara para aumentar la calidad de vida. No obstante esto no es asÃ. Las parcelas sobre las que se asientan estas viviendas suburbanas, son de reducido tamaño. El posible jardÃn está invadido visualmente por peatones y vecinos, al igual que sucede con las ventanas de la casa, por las que se pueden colar las miradas indiscretas de quien habita la casa contigua, muchas veces a escasos metros de distancia. Al final nos vemos confinados a un cuarto de la casa donde podemos sentirnos seguros de nuestra intimidad. De este modo todo el espacio sobrante es inutilizado y por lo tanto un parásito de alto coste.
La definición del problema.
El urbanismo debe de ser la búsqueda de lo que la solución más eficiente a la necesidad social.
En las obras de los grandes maestros el enunciado de los problemas se convierte en parte integrante del proceso, una parte tan fundamental para el diseño, como la expresión fÃsica de la estructura y de la forma. La forma es la expresión ordenada de una necesidad, el producto final de un proceso de respuesta a diversas presiones. Si el proceso de creación de la forma es anticuado, la forma habrá nacido muerta.
Cuando nos enfrentamos a un problema, debemos antes de nada enunciarlo de forma que se convierta en el rasero por el que se medirán todo el análisis objetivo de la realidad del entorno. NO solo debemos de mirar el problema en su conjunto sino también las subdivisiones del mismo. Es decir, realizaremos un diseño semi-reticular del problema. Por ejemplo si hablamos del enlace de un grupo de viviendas en una ciudad, deberemos adicionalmente de estudiar el modo en el que dichas casas se interrelacionan entre sà y como se relacionan con la totalidad.
La función debe de ser la guÃa de la forma, en el diseño. Nuevos acontecimientos o necesidades exigen legÃtimamente la creación de nuevas formas que den respuesta a los mismos.
Clasificación preliminar de problemas corrientes:
1. Adaptación y utilización de la tierra. Usos colectivos
2. Problemas de protección social.
3. Responsabilidad. Clarificación de lÃmites de uso y mantenimiento.
4. Control climático.
5. Iluminación. Sensación de placer y seguridad nocturna.
6. Acústica.
7. Circulación viaria
8. Acceso y comunicación de los conjuntos de viviendas y de las unitarias.
9. Equipamientos y servicios.
Clarificando estos puntos básicos podremos analizar las presiones que conforman el problema y dotarlo de una estructura visual con el fin de buscarle solución. Las relaciones entre las presiones pueden ser otras presiones en sà mismas.
Estos puntos clarifican los requerimientos básicos que debemos de cumplir para que la ciudad funcione.
1. Espacio suficiente destinado al estacionamiento de vehÃculos, y a maniobrar.
2. Espacio para estacionamiento temporal de vehÃculos de abastecimiento y reparto.
3. Buzones.
4. Espacio para mantenimiento y control de servicios públicos.
5. Espacio para el descanso y la conversación.
6. Separación entre peatones y vÃas de circulación de alta velocidad.
7. Instalaciones protectoras de peatones contra el sol o la lluvia.
8. LÃmites claros de los dominios, públicos, semi-privados y privados.
9. Iluminación agradable.
10. Control de ruidos producidos por vehÃculos y máquinas.
11. Control de ruidos producidos por el dominio comunal.
12. Instalaciones reductoras del ruido para mejorar el ambiente y la intimidad en zonas privadas.
13. Facilidad de acceso a la movilidad.
14. Circulación de peatones sin discontinuidades peligrosas o confusas de nivel o dirección.
15. Sistemas estancos de depósito y recolección de basuras selectivas.
16. Organización selectiva de la oferta para generar tráfico y masa crÃtica que los sostengan.
Ubicación fÃsica de los problemas y análisis grupal de las relaciones con el entorno.
Si los aspectos del problema son seleccionados de manera arbitraria, no hay modo de garantizar que reciban un tratamiento independiente. De hecho, si las partes que el diseñador decide considerar no tienen en cuenta la estructura del problema, el resultado del diseño será ineficaz. El problema debe de fragmentarse de acuerdo con sus interconexiones. La mayorÃa de las partes de un problema están tan estrechamente ligadas entre sà que de nada sirve considerarlas en forma independiente, en estos casos buscaremos partes cuya fortaleza en la interrelación las convierta en unidades aisladas.